Descripción
Un compañero desde el primer día
Este pequeño pulpo tejido con amor es mucho más que un juguete: es una herramienta de conexión, consuelo y estimulación sensorial, pensada especialmente para los primeros meses de vida.
Inspirado en principios de pedagogías activas como Montessori, Waldorf y Reggio Emilia, su diseño busca acompañar el desarrollo natural del bebé respetando sus ritmos, necesidades sensoriales y afectivas:
¿Por qué un pulpo?
- Sus tentáculos recuerdan el cordón umbilical que el bebé acariciaba en el vientre materno, proporcionando una sensación de seguridad y contención.
- Al tocarlos y enredarlos entre sus deditos, el bebé estimula la motricidad fina y el sentido del tacto, de forma segura.
- El cuerpo es suave pero con cierta estructura, lo que favorece la exploración táctil desde los primeros días.
Un diseño sin rostro definido
En las pedagogías respetuosas del desarrollo emocional, se evita que los muñecos tengan una expresión facial marcada.
Esto permite que el niño proyecte sus propias emociones sobre el muñeco —tristeza, alegría, calma, sorpresa— y lo convierta así en un verdadero compañero simbólico, que evoluciona con su mundo interior.
Beneficios reales en bebés
Los pulpos amigurumi han sido utilizados en muchas unidades neonatales alrededor del mundo. Estudios y experiencias médicas han demostrado beneficios sorprendentes:
- Mejora la respiración y ayuda a estabilizar el ritmo cardíaco.
- Favorece niveles más altos de oxigenación en sangre.
- Ayuda a reducir el estrés y la agitación, ya que el bebé se calma al abrazarlo.
Este patrón está creado desde esa intención: ofrecer un objeto lleno de sentido, tierno, natural y hecho con materiales seguros para acompañar a los más pequeños desde su llegada al mundo.





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